Hay vida después de las aulas

competencias básicas tan necesarias para su correcto desarrollo tanto psicológico como psicomotor. Entre las actividades extraescolares por excelencia, destaca el deporte, que favorece el respeto, el trabajo en equipo y la disciplina, aunque también hay otras muchas actividades que aportan numerosos beneficios a los niños, como talleres de teatro, clases de música, pintura o informática… El trabajo de la motricidad ocupa un lugar principal en el desarrollo de los niños en edades tempranas. Ayuda a fomentar aspectos como la socialización. Además, existen estudios que afirman que los niños que ocupan parte de su tiempo libre en actividades extraescolares se alejan de un modo de vida sedentario y favorece la autoestima personal e incluso ayuda a tener mejor visión de sí mismo. También es importante el desarrollo psicológico y que aprendan a relacionarse y a comportarse según unos valores morales. El teatro o los juegos de rol, por ejemplo, son una forma directa de que los niños se pongan en la posición de otra persona y sean capaces de desarrollar empatía hacia los demás.

¿Qué son las competencias básicas?

Según el Ministerios de Educación, Cultura y Deporte (MECD), “las competencias suponen una combinación de habilidades prácticas, conocimientos, motivación, valores éticos, actitudes, emociones y otros componentes sociales y de comportamiento”. Las siete competencias clave, según LOMCE, son:
  • Comunicación lingüística: cuando se habla de esta competencia se hace referencia a la habilidad de expresarse y de relacionarse a través del leguaje. Podríamos decir que todas las actividades extraescolares desarrollan esta competencia; cuando los niños preguntan, cuando los profesores/entrenadores explican una actividad o una táctica de juego, cuando se relacionan con los compañeros…
  • Conciencia y expresiones culturales: Sobre todo referida a actividades como la música, pintura, dibujo o artes escénicas y a la forma de expresarse a través de ellas.
  • Sentido de iniciativa y espíritu emprendedor: hablamos de esta competencia cuando los niños son capaces de idear y llevar a cabo sus propias ideas. Crear una melodía y tocarla, pensar tácticas de juego y llevarlas a cabo, inventar una historia y recrearla…
  • Competencias sociales y cívicas: con el simple hecho de participar en actividades extraescolares con otros niños, ya se desarrolla esta competencia. Se refiere a las relaciones interpersonales y lo que ello conlleva. Aprender el respeto, a tomar decisiones usando la moral y la ética, involucrarse y ser partícipe de las situaciones, saber convivir con más personas…
  • Aprender a aprender: la competencia de aprender a aprender está presente en todo el desarrollo del niño. Se trabaja a través de cualquier actividad extraescolar siempre que el niño tenga interés y curiosidad por ella con el fin de ir descubriendo cada vez más y de utilizar lo que ha aprendido para aprender aún más.
  • Competencia digital: se refiere al uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) para buscar, crear, intercambiar y, en definitiva, trabajar con la información.
  • Competencia matemática y competencias básicas en ciencia y tecnología: aunque no lo parezca, estas competencias se trabajan en muchas actividades extraescolares, los números en los equipos, los tiempos de partidos o incluso los pentagramas son ejemplos de ello.
https://www.boe.es/boe/dias/2015/01/29/pdfs/BOE-A-2015-738.pdf  

¿Qué actividades extraescolares hay?

Hay infinidad de actividades que son realmente útiles y, además, divertidas para los niños y que se pueden compaginar a la perfección con la vida escolar. En función de las necesidades o gustos que tengan, existe gran diversidad de opciones donde poder escoger, por ejemplo: formar parte de un equipo de fútbol, de baloncesto, clases de danza, tenis, clases de informática, talleres de teatro, pintura, clases de música, natación, karate, idiomas, ajedrez, equitación, gimnasia rítmica, judo, volleyball…y muchas más! Es importante que la actividad las actividades que realicen los niños sean de su agrado y les guste; de lo contrario podrían sentirse frustrados y faltos de ánimo. Hablar con ellos antes de tomar una decisión puede ser una buena forma de acertar además de hacerlos partícipes desde el principio.

¿Qué beneficios tiene la práctica de actividades extraescolares?

  1. Mejoran las relaciones interpersonales
  2. Ayudan a ser consciente del tiempo y de su organización
  3. Conocen el mundo que les rodea
  4. Impulsan la competitividad, entendida de forma positiva
  5. Enseñan valores como el respeto y la disciplina
  6. Ayudan a “gastar” energía, pero también a relajarse y liberar tensiones.
  7. Desarrollan la empatía
  8. Fomentan la creatividad
  9. Mejora la autoestima
  10. Desarrollo de habilidades cognitivas y motrices
Está claro que hay cientos de beneficios además de estos, pero, en definitiva, todos dejan claro que realizar actividades fuera del ámbito escolar les ayudarán a adaptarse al mundo que les rodea. ]]>